La lluvia cae despacio
ya no hay flores para mi,
me siento como un gato en un cajón,
empezaste a hablar de trenes
dí la espalda y no entendí
que era tu manera de decir adiós.
Todo lo que dije
todo mi rencor,
era miedo con disfraz de dignidad
y ahora que la luna
pasea en el salón
veo clara la verdad.

Viajamos por la costa
en un coche de alquiler
la primavera del año anterior
con estrellas en los ojos
una cinta de Gardel
gasolina ardiendo en el corazón,
vino mexicano y
algo bueno que fumar
la sombra de un ángel nos seguía,
besos de tormenta
llegamos a jurar
que esto nunca pasaría

Y ahora tu no estás, solo queda la pared
si tu no estás, soy un agujero
si tu no estás pierdo todo mi poder,
si tu no estás tiraré mi anillo de oro al mar
antes de tirarme yo detrás.

 
(CHRISTINA ROSENVINGE)

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