Erase una vez un maligno ente que se apellidaba  Avendaño

Año tras año iba escalando peldaño a peldaño

Comprando los votos  de su rebaño.

Ascendiste en la vida haciendo truculencias de sumo tamaño

Compraste títulos sin estudiar ningún año

Nos has mantenido bajo un  engaño

Así que no es extraño

Que te hayas convertido en un ser huraño

¿Quien sabe si en un tacaño?

Que bobos nos creyó antaño

Que con sólo arreglarnos  los baños

Lo seguiríamos  como  un rebaño.

Lo cierto es que  con nuestro dinero va  a ver el baile del caño

Te lincharemos y vivirás  como un ermitaño

Más del alguno tal vez  te raje el paño

Así hoy te digo y te acompaño

Chúpate el huañaño.

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