Primero fue rechazado por su madre, no era viable según ella,
los verdes ecologistas alemanes querían practicarle eutanasia,
y entonces llegó su "salvador" Thomas Dörflein, quien lo alimentó con biberón en sus primeros meses de vida.
KNUT se volvió en la mascota de Berlín y también de la lucha contra el cambio climático,
representante de una especie amenazada…
Ahora el osito Knut quedó nuevamente huerfano su cuidador ha muerto…
el martes a su manera guardó luto y se refugió en su cueva,
su instinto le dijo que su "madre adoptiva" había muerto.
 
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