Hasta que las piezas se armaron y vi la luz (en realidad a eso aspiro llegar)
La estrategia que esconden estos juegos…
debimos haberla tomado en serio cuando eramos pequeños.
Si dicen que Dios tiene caminos misteriosos,
un rubik o un puzzle es un paradigma de ello como símil de nuestras propias vidas.
 
PD: Cuando pequeña me encaramaba en el closet de mi abuela, era un escondite perfecto,
ahí, en el último compartimento estaba el tesoro con el que tanto me gustaba jugar
tenía un puzzle de 5000 pzs, y nunca terminé de armarlo,
el rubik ochentero de mi hermano que aún conserva ni ganas me daban de ponerlo en orden.
 
Ahora que el tiempo ha pasado…que lamentable frase ( all inclusive sabiduría)
sé que siempre debí haber terminado todo lo que comenzaba.
 
 
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