Hace unas semanas  me dedique a sentir compasión por mi escasez de tiempo,
pero ahora que acabo de sentarme en mi silla frente al computador
me doy cuenta que eso más que malo es realmente bueno.
Todos decimos en algún minuto de nuestras vidas, cuando  nosotros
o alguien cercano pasa un mal momento,
Hey! todo es para mejor, en este caso hasta hoy no veía  lo bueno,
claro esta dejando de lado la economía, después del arduo día o a veces  madrugadas.
La escasez de tiempo me enseñó a priorizar lo realmente importante
distinguir la buena gente de otras que sólo hacen perder  el tiempo.
Antes  podía  darme el "lujo" de desperdiciar o "gastar" mi autosubvalorado tiempo
con personas  que estaban mal enfocadas o realmente  no tenían un norte,
Ahora  es posiblemente que lo haga pero en la mínima  escala,
y estoy segura que de que un día  llegaré a cero absoluto.
Aunque los agroindustriales sabemos que el cero absoluto no existe