Por más que hago memoria, no recuerdo haber tenido esta necesidad,
se me metió por debajo de la piel unas ganas de sumergirme en el agua,
hoy en la tarde y ayer….deseaba que mi piel y el mar, o un lago o una simple
piscina acariciaran y refrescaran mi primera barerra de entrada.
Que loca sensación,
específicamente era como si yo ya estuviera nadando….
en otro lado, en otro hemisferio….en otras locaciones.
No!, no me he fumado nada!
Yo sólo sentía que nadaba y nadaba, y la tranquilidad del mar
me bañaba, me limpiaba, purificaba y redimía cualquier acción pasada.