Era uno más de esos cuerpos que colgaban de aquel vagón,
sólo podía abrazar aquella  fría manilla de acero.
Estación tras estación, las luces azul fluorescentes de neón
quedaban impregnadas en su retina,
el gas de la alegría,
sólo quería ir a Tokio a conocer the Real & WonderFull Neon.
Rememoraba esas revistas de Papel Couché, su forma de recorrer el mundo…
Cuerpos colgados, como cerditos en el matadero.
Cual exposición Kitch.
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