Muchas veces  he metido la pata,
y he  querido que la  tierra  me trague,
o he escondido mi cabeza no por no afrontar la  responsabilidad,
sino más  bien por verguenza.
Pero ya no más!
Esta vez no quiero decir : Trágame tierra, sólo quiero que
el mar me hunda y no me deje respirar,
para a si poder descanzar de una vez,
que la densidad de la  sal no me deje  subir a la superficie,
que en vez  de la luz del sol,
solo vea  la fauna abisal y la lugubridad de las profundidades.
Estoy segura que en la superficie el resto del Zoo seguirá funcionando
al cabo de un tiempo no recordarán nada.
Hundirme hasta convertirme en uno más de los seres relegados a las
tinieblas y la eterna oscuridad.
Sea Quest.