No fue la distancia, ni el tiempo,
ni siquiera las terceras personas las que los separaban.
Ellos mismos ponian sus propias barreras.
La verdad mi amiga me contó, que ellos se querían a su forma, 
pero para mi, aunque debo reconocer que creía existía algún afecto recíproco,
pienso que quizas se querían, pero de la peor  forma de todas.
Idealizando y construyendo seres tan perfectos,
armando una versión mejorada de ellos mismos.
No fue el Estrecho, ni el Canal, ni siquiera el Océano,
el que les dificultó su encuentro.NO.
Quise darle algún consejo para que dejara ya su manía de hacer zancadas a su felicidad, pero alguna vez  yo también pasé por ello, y no fue hasta mucho tiempo después que me di cuenta que no tenía  nada que  perder, sólo debia cerrar los ojos y mientras me lanzaba abrirlos y disfrutar el cautivante o aburrido panorama.

Todo depende de lo que esperes encontrar, mientras menos tiempo,
menos construcciones y elaboraciones mentales.
Mientras más  luego mejor, más rápido pasará  todo.
O sea sin previa metal!!!!!