No hay una razón particular,
son variadas y silenciosas,
se encuentran desperdigadas en el paso de los años,
y no son culpa de nadie.
O talvéz la tiene Moya…es de todos;
y si es de todos no es de nadie.
Un arco de sufrimiento extendido y complejo como en una Instagram
vivencias estáticas sin colores radiantes.
Un tren sin rumbo,
la trocha que dividió los rieles en direcciones opuestas.
Gestos aletargados,
como el borde de una cascada,
una gota perdida que no sabe dónde ir.
Te gustaba más sufrir que ser feliz,
más un lamento que una carcajada.
Y es ahí dónde estaba la real encrucijada
si la vida te da una bofetada,
inspira profundo y ríete en su cara.
Que la vida no es tan  Thriller ni una infinita humorada.

Descubre el sin sentido de una tilde sin Acento