Más que una forma una tendencia.
Se proxima continuamente a la función felicidad pero no logra asirla.
Porque claro, ¿Lograr la felicidad es nuestra función, meta o propósito?
El punto es qué es lo que nos hace felices. La vida profesional y nuestros logros.
El desarrolo personal y el núcleo familiar. El altruismo dedicado a acciones humanitarias.
Quizás seas hedonista y sólo tiendas a engalanar tu belleza y pavonearte de viajes.
Matemáticamente hablando, derivando cada una e integrando todas.
Comportamientos asintóticos tenemos muchas veces, por ejemplo,
en negarnos a aceptar quienes somos; e imposibilitar así, poder  solucionar
– vía “cualquier método”-
la solución de la función más miteriosa, fractálica y esquiva,
la más compleja y dificil de modelar de todas.
Nuestra propia existencia.
Tengo la sensación que ése es uno de los puntos basales.

Cada uno tiene su propio modelo.

Nuestras variables…innumerabes, dependen de nuestras expectativas.
Que cósa más  especulativa!
Parece que estuviera hablando de la caída de las bolsas europeas.
Así es, “aquello que no cae” en la felicidad sino que sólolamente tiende a ello.
Un par de curvas que nunca logran encontrarse.
Alguien me dijo una tangente al infinito…
De hecho este post se lo debo a él. Gracias  “Muso Inspirador” por tan intagible y terrenal idea.

Límites…la variable que tiende a un positivo o negativo, a veces  simplemente a cero.
Funciones trascendentes, racionales.

Esto ha dejado de ser economía para parecer un tratado de sicología.
Misteriosas líneas que se pueden reducir en un rigor matemático. ¿Se puede?

El mundo poblado de cuadrados y círculos perfectos.
Las rigideces euclidianas seducidas por las curvas bastardas. Café Tacuba tenía razón : puedo hacerla un cuadrado, deformarla en un triángulo pero la  vida siempre vuelve a su  forma circular.
Hay! quizás las supercuerdas y el todo unificado nos deparen sorpresas.
Lanzar teorías sin poder verificarlas, es como decir te amo y no hacer nada.
Parábolas (no religiosas),   espirales (no comestibles, no galácticos ni adeneísticos),   caracoles (no zoológicos, ni adivinatorios).

Más que una forma una tendencia.

Esfuerzos infinitos por lograr alcanzar constantemente y sin limitites, lo infinitamente imposible.