Sé  que  no tiene  nada que ver, pero  hay hechos conexos invisibles  – que  hasta  que –  todas  las  cartas están en la  mesa no puedes ver  el puzzle  completo. El  otro día mi amigo Nico le preguntaba  a la Coni quién era “Paramor” (quiso decir  Paramore).

Tiene un  single muy conocido “exception”, una cantante teenager mega pop le dijo. Cada vez  que él habla de algo, nosé pero después pasa algo que une algún acontecimiento que pasa  con  alguna sus conversaciones.

El nexo es Exception………decepción. (fonéticamente parecidos). Palabras para Parar el Amor. (“paramor”…Paramore) Otra vez  preguntándole por algo que luego sucedería sin saber.

La Coni me dijo: ¿Quién puede soportar  una insinuación mayúscula cuando apenas has salido una vez  antes, un cambio de nombre después de una  apasionado momento, y  finalmente, la  3° es la vencida…después de amar sin límite y miedo; hasta cuando alguien te dice  “me decepcionas”, acompañada por  otra  frase  igual o peor de  de funesta que esta?.

Lo único que se me ocurrió decirle fue: Hey! tómalo como una pérdida en un juego. Acaso las trivias y  los juegos “de saber” no existen y  hasta  son televisados? Que hay de Quién quiere ser millonario?. Traté de disculpar y mirar la joyita desde varios ángulos, le dije que quizás no comprendía  su sentido del humor, que  quizás en actos de rellenos de palabras sólo las atiborraba y surgían frases sin trascendencia.

Y me quedé pensando en su mal rato y en las cosas que me contó que había  vivido… Antes  de  la Innmaculada  Decepción, se gestaba un mundo maravilloso de múltiples personalidades…….Tapizaron la ciudad de felicidad.

Sólo faltó el mar, ah!  y la familia!

Ella, tardó una eternidad en darse cuenta  y volvió llorando. A lágrima viva. Traía puesta sobre su cabeza un sombrero lleno de pajaritos  y un casco de astronauta. Todo comenzo a transcurrir en blanco y  negro, las palabras  equívocas  calaron  hondo.

Metabolizando la situación recordé un viejo adagio que dice  “los  niños y  los curados siempre dicen la verdad”, agrego -los viajantes del espacio sideral también-. ¿Puede  alguna  sustancia  ajena,  artificial o natural  causar un efecto no deseado,  haciendonos  hacer o decir  algo antinatural o que ni si quiera se piensa?

Segura que no.

Su poesía  dejó de serlo.

Me dijo: Lo construí como quise imaginarlo,  idealizado, lo que me faltaba por saber lo empasté y lo fragué de bellos  colores y texturas. Entonces pensé en que la mirada del otro nos constituye, en que a veces la mirada del otro es lo único que nos importa y que nos arma – en otros casos nos desarma-. A veces  nos  construimos  a partir de lo que los otros ven en nosotros, cuando siempre debemos mirarnos y formarnos según nuestras propias expectativas.

Desde nuestros sillones manejamos el control remoto de varios cientos de canales mientras  hablamos de nada. Vemos películas  de 1 estrella que no le gustarían ni a la  peor versión  de Passalacqua  o Ascanio Cavallo. En este caso  sí vale decir que los filmes son decepcionantes.

Hay  veces  en que  las  personas  no podemos  más  que  decir  ni perdón ni olvido.

Retomando.

Decepción =  insatisfacción. Decepción = incumplimiento de expectativas acerca de personas.  Decepción = sorpresa + pena :. frustración

Si llega la noche y tu amado ya acostado, no te ha llamado. Comes bocados de amargura envueltos en cobertura de decepción. Desprenderse_desengaño_desilusión, en el que éramos tan felices y tan ilusos.

El grado de decepción no tiene que ver con la cantidad de lo esperado, como con la intensidad con la que se esperaba. Si esperabas un gran regalo  y recibiste una crema Nivea, te decepcionarás, obvio, pero va a pasar (es algo material). Pero si  esperabas con todo el ardor de tu corazón una simple llamada en la que tan sólo te dijeran “buenas noches”, tu decepción te hará llorar, al ver que no se acordaron de que existías. Me pregunto ahora ¿qué sucede con las personas que son causantes de decepciones en otros?

Nadie tiene la culpa de los desengaños y las desilusiones, más que quien se lleva a engaño haciéndose ilusiones. El espejo roto hecho trizas tal como el cuerpo y el corazón del decepcionador.

Mi amiga Coni le dijo  a él: ¿Que quieres? A lo que él  sólo respondió:  “estar bien”. No es hedonismo el exacerbamiento de querer  estar  bien, de no querer problemas.  Huimos de aquellos que los tienen. Tenemos olfato, pero a veces  no escuchamos  a nuestra intuición. Vamos en búsqueda de la dicha constante.

Muchas veces  nos decepcionamos a nosotros mismos.

Cogito Ergo Sum