A esa conciencia inexorable e insidiosa de la propia dependencia sobre el pasado, como una enfermedad que crece cada vez más difícil de soportar, le di el nombre Nostalgia.
Eso dicho en palabras de uno de mis cineastas predilectos

Andrei Tarkovsky.

la bobadilla

Hay gente que se hace entrañable,
como si fuera un órgano más dentro de tu cuerpo.
El extraño amable que provoca nostalgia,
La nostalgia al revés como muchos pueden creer,
no es un sentimiento paralizador,
puede hasta llegar a ser un movimiento que ejecute un acto final
tan potente como incendiarse en llamas, a veces más figurado y otras en forma literal.
Ser una vela que mientras brilla y da luz,
es inherente a ello que se consuma y termine por apagarse y extinguirse,
bajo el último soplido, de una última frase pronunciada,
antes que digas el último paga la luz.
Quizás por eso siempre trato de retirarme antes.
Quizás por eso comencé a pensar también que la noche era un poco día,
australicé mi localización y
corrí mi meridiano en varios grados muy cerca del Polo Sur…
No calculé, el colmo para una ingeniera, que en el punto Austral
corría peligro de quedar en estado de latencia.
Como esas semillas del desierto florido o
esos virus que circulan de nariz en nariz, como los besos  de los esquimales
Donde la nostalgia lluviosa cae sobre esos cuerpos y
los vuelve todo movimiento.

Conciencia pusionante y un reinterpretado motor para un acto como ese.
Y con Notalghia comencé a  comprender muchas vivencias,
la casa que dejé atrás,
la infancia, el olor de mis abuelos, mi madre, amores muertos, sonrisas gastadas y
en ella el símbolo de lo que impide regresar, de la nostalgia al presente.

La felicidad de una imagen.
La felicidad de una palabra escrita en remoto, a lo lejos
cuando te ves alejado de tu amable extraño durante demasiado tiempo,
quizá para siempre, y la vida resta de sentido
porque no sabes cómo continuar.
Puzzle de recuerdos de la infancia, puzzle de recuerdos de vivencias irreales
pero verdaderas, completando un cuadro que no conozco del todo.
He ahí donde se centra en la dolorosa colisión conmocionada
¿que dejan esos recuerdos?¿qué efecto residual tienen?
El período de carencia parece medido en tiempo cósmico.
Una puerta mental a un mundo, medio expuesto – medio secreto,
medio perdido para siempre.