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En qué momento la historia del cielo se cruzará con la historia de la tierra.

A veces lo hace a través de un cable telefónico para darte una horrible noticia.

Buscamos en la bóveda lo que tenemos bajo nuestros pies.
En la inminencia del encuentro entre lo cósmico y lo histórico.
El desafío y el suspenso cifrado no en si sucederá, sino cuando.
Avanzar a lo desconocido con pulso firme,
como un conductor sin conciencia ante la muerte.
La nostalgia lluviosa cayó sobre tu cuerpo,
en la nocturnidad del asfalto resbaladizo.

Esa carretera que guardaba una milimétrica fisura que se comenzaba gestar una nueva
etapa de tu alma, quizás un nuevo escalón
con pendiente positiva ascendente,
te volviste Pangea que se replica en mil continentes…
Se desperdiga tu alma que vuelve a esta tierra húmeda.

Estoy leyendo un periódico desierto,
escarbando entre los huesos que no sé dónde fueron a descansar.

Historias distintas que un tiempo fueron una y la misma.
De lo etéreo de sentimientos primarios, del amor, del odio,
del perdón y la compasión… se transformó en una historia de Calcio.
De la eternidad multiversal y la finitud del horizonte terrestre.

Y te volviste cuerpo celeste, símbolo de lo que impide regresar
de la nostalgia al presente.
Quizás por eso ellos siguen emitiendo alguna luz,
algún rastro para que los busquemos,
como un pensamiento en background pero esta vez sobre nuestras cabezas.

¿Porque?

No sé si vale la pena contestar estas preguntas que son tantas en una sola, quizás
sea más interesante seguir las mechas que la encienden.
Buscamos lo que no tenemos o añoramos lo que perdimos,
necesitamos lo que tememos a veces nunca llegará.
El período de carencia parece medido en tiempo cósmico, interminable, abrimos
puertas mentales a un mundo medio perdido para siempre.
Espero que este vendaval de furia pasiva termine
antes que llegue el invierno.

Pero el mundo conspiracional del humano hacia el humano no quiso que encontraras
lo único que todos buscamos: ser parte de algo.
De algo terrenal, no del todo que a veces en este mundo significa la ausencia o la nada.

Y me digo a mi misma, pero también te digo a ti:
No te preocupes hay infinitos Starting Over y
muchas segundas oportunidades.
Para los cristiano – católicos debemos entender que los que no están,
están mucho mejores ahora, que no debe haber pena y dolor,
claro sólo que eso sucede cuando estemos en conformidad de haber entregado el 100% de lo mejor
que somos, expresar el amor, el cariño, las palabras dadas en respuestas pedidas o no,
entregadas cada vez que nuestro corazón nos hiciera sentir la necesidad de expulsarlos.
Puedo decir que tengo paz.

A pesar de un cerro de recuerdos que se vinieron encima,
como un alud que creí guardado debajo de la alfombra.
Quizás sea un tormenta solar o una lluvia estelar.
De todas formas es un Fenómeno Naturalmente Humano.

Del vértigo a la cámara lenta.

Un sobre sonoro lacrado con esa noticia que nunca querremos escuchar.
Quevedo dijo no olvides que todos somos farsantes,
quisiera que la noticia fuera irreal.
Que esto no fuera más que otro acto dentro de este gran teatro y
que al sacarnos esta máscara volviera la comedia
para desterrar de aquí la tragedia.
Siempre hay un tesoro que mantener centrado para que no se descarrile y
se transforme en polvo de estrellas.

A pesar del sino interrumpido y fúnebre hay un vigor,
una energía un brío que esta marcado por los rayos de sol,
dicen que una vida no puede reeditarse, pero los recuerdos con los que uno elije quedarse sí y
deben ser siempre lo mejores.