carro

 

Estrategias de sobrevivencia en un mundo bipolar.

Metáforas de un carro socio-político-lleno-vacío.

Me da pena que la comida se bote, injusto es cuando comemos más de lo que necesitamos.

Entonces me acordé del Homeless de Iván Navarro y de la canción que acompaña a ese video instalación. Juan Sin tierra un corrido mexicano cantado por Nutria. Justo esta mañana un amigo musical me enviaba “Detén el invierno” de Nutria, y de pronto muchas cosas empezaron a juntarse.

 Cuando todo lo que quieres expresar está en una canción o en una imagen. O en un recuerdo de esa imagen.

El espejo opuesto de ambas.

 Me acordé de los cambios de casa, y que lo más importante es el hogar, ése que no tiene un lugar físico, sino que es dónde uno se siente confortable de alma.

Me acordé de mí misma cuando casi me quedé sin muchos de mis ”amigos”, cuando el cambio me llegó de A a Z de un punto y realidad a otra.

 Me quise morir, pataletas de pendeja adolescente. Hoy sé que los importantes y los valiosos que valoran lo que trasciende, permanecerán.

 Me volví a Acordar de Juan Sin Tierra y de Juan Nadie, el personaje de la película de Frank Capra, Meet John Doe. Cuántas guerras, cuántas décadas, entre la utopía de los sueños y el desencanto de las realidades han de pasar, desde esta película ya van 7. Políticos y prensa; comunes y televisión. Desalmados o malvados acechando las ilusiones de nosotros los corrientes. Peor aún nosotros los corrientes acechando a los corrientes.

Demonizamos a los otros y nos santiguamos cada uno en nuestra propia afición ó adicción al Consumo. La lucha contra la “deshumanización” a la que tendemos, pero gregariamente disgregados. ¿Podemos cambiar algo si somos simples NN?

 Las peregrinaciones de fin de año a las catedrales del consumo son siempre odiosas, aplastantes. Supermercados y malls. Un gélido sepulcro marmoleado disfrazado.

 Huimos de ellas para sentirnos un poco marginales, para sentir que no somos tan inequitativos, para no dar ese peso, dólar o euro a los conglomerados multinacionales, que han baypaseado multas por las tan de moda delaciones compensadas.

Porqué cuesta tanto que entendamos todos que lo que tenemos por partida doble o más a otros se los hemos despojado.

 

El Carpe Diem mal entendido.