Todos ellos me gustan no son cómodos de ver ú oír, probablemente habrán escenas ó tracks que deberemos repasar más de una vez.
Los que utilizan la cámara o la  composición-programación de sonidos como microscopio de las muchas debilidades y fortalezas del hombre.
Siendo antropólogos, psicólogos, filósofos de las “voces humanas” como decía Cocteau.
Eso para mí se hace extensivo a la fotografía, de una película, de un corto, de un video o la propia.
De la música, los soundtracks, la música incidental, el ambient que algunos llamaban música para mobiliarios.
Notas, sonidos o interferencias, interfaces  de una u otra sonoridad.
Una creación o curatoría, la que sea  tiene muchas aristas, todas deben ser consideradas.
Cada nota, color o letra dice algo de del compositor, en un estilo muy Eric Goles y como dijo Tony Palmer: ” es una ecuación política de su circunstancia vital”.

Por eso uno se queda un poco huérfana, un poco como Wilson en el mar, como la bolsa de Belleza Americana, o la Pluma de Forrest Gump, cuando se te desaparecen radios o programas de radio, con los que has crecido, Interface, música en 35 mm, Colectivo a Saturno periplos entre Radio Universidad de Chile y Radio Beethoven. De los últimos bastiones, años de resistencia de Perdidos en el Espacio y su conductor Jaime Baeza, es el espacio que nos queda, ojalá que permanezca firme no importa cuán fuerte soplen los vientos, siempre nos mantiene atentos, un excelente feedback nos da nuestro soma igual que Huxley y nosotros aprendemos con él.

Volviendo al cine. Bertolucci se refiere a su documental La Vía del Petróleo diciendo que parece que es una película muy mal hecha; no la he vuelto a ver desde entonces.

El lado pionero de los perforadores.
En el primer episodio, Le origini, muestra la contradicción de un Irán arcaico, harapos por las calles y en donde la riqueza que el petróleo está generando sólo está al alcance de muy pocos y no quedan en el lugar de origen. (Similitud  con las  mineras del norte de Chile, en realidad con todo el poder extractivo de una región que no se queda  ahí)
En la segunda parte, Il viaggio, los grandes barcos petroleros atraviesan el Canal de Suez.
En el tercer y último Attraverso L´Europa, Mario,un periodista latinoamericano ficcionado escribe un reportaje sobre el oleoducto.

Música: Egisto Macchi.

El lugar de la acción parece, pues, un tanto accesorio a su devenir.

Si Luca Prodán y Bertolucci se hubieran conocido segura que habrían trabajado juntos.