nacimiento muerte

La representación del nacimiento es la fiel sinopsis y perfecto teaser, casi Spoiler de lo que se nos viene por delante.

Para los teatrales lo trajicómico, dramedia para los que les gusta encontrar nombres nuevos, bipolaridad para los que tienen complejos de sicólogos, ambivalencia para los conflictuados con sentimientos mezclados, que quizás estén basados en valoraciones muy realistas de la naturaleza imperfecta.

¿Por qué no venimos al mundo con una enorme risa?

¿Por qué lloramos y gritamos cuando nacemos?, si este es el hecho,

¿Por qué cuando nos morimos no nos vamos con sendas carcajadas si es también un hecho que los demás lloran?

Los afroamericanos y esas películas con imágenes de Nueva Orleans saben más, ellos despiden a su gente con cierta nostalgia pero con alegría entre Sordinas y Trompetas.

En cambio nosotros quedamos con más trazas de desolación, desarmados como cuando por sorpresa alguien te patea el Super Puzzle de 1000 piezas. Como esa pintura de Courbet, entierro en Ornans.

Así queda en evidencia que aquí los actos no son recíprocos.

¿Si el llanto libera tu sistema, la risa te ahoga?.

Alguien me dijo que a este mundo no se viene a sufrir, otros me dijeron que no se viene a llorar, otros me  dieron consejos acerca de que era mejor no reír en demasía, que después uno termina justo haciendo lo inverso, y que las carcajadas abundan en la boca de ya sabemos que dice el dicho. Todos y ninguno han tenido razón en diferentes tiempos.