ivan  fuentes

En un momento pensé en mi idioma cinéfilo #IvánFuentes como el #Seligman de la política.

Todos son iguales caen en lo mismo, los talones de Aquiles con denominadores comunes. Mi defraudación fue totalitaria y absoluta.

Después Re_pensé…

Cosas que a uno se le ocurren con el Caso de Iván Fuentes. Malo, malo haber aceptado aportes de industrias pesqueras cuando era dirigente de la pesca artesanal y mientras estaba en campaña para un escaño en la Cámara Baja.

Y si me dio asco, desilusión, rabia, el típico Nevermind de que todo es susceptible de venderse por dinero.

Desde cuándo sabría de dónde provenía el dinero, es una respuesta que a mí me preocupa. De todas formas vayamos en reversa tal como se saca una probabilidad estadística. Y tratemos de ver un poco más allá a pesar de lo turbia que está el agua. La falange trata de amputarse.

Raro es que llegue un pendrive con la denuncia a la puerta de TVN.

Raro es que esto salga a flote cuando Iván Fuentes reconoce la recepción de aportes.

Desde esta perspectiva la “honradez” de Fuentes ya no sirve a la DC. El brazo proletario y basal de la DC ya no puede ser un instrumento está gangrenado, por lo tanto debe ser aniquilado. La falange debe ser amputada. Canibalismo falangístico.

Muchos irán en contra pidiendo su cabeza, no lo defiendo no. Más probidad y sentido de la transparencia tendrá o deberá tender a ello si se queda. Nuestros ojos estarán sobre él.

Sólo pienso que es la punta del Iceberg que recibe el viento que erosiona y se llena de microorganismos, y que bajo la superficie en silente expectación hay muchos más que no enfrentarán nada y de los que nada sabremos.

Puede que me equivoque, estamos  construidos  llenos de errores eso es lo que no hace humanos, el enfrentarlos es lo que nos diferencia.