yo acuso piñera zolá

Sabía lo del #superlunes y todo ese tipo de frases medio sensacionalistas y especulativas, instantáneas como la leche Nido. Esas pequeñas noticias que en vez de serlo parecen Gags de un mal programa cómico.
Sabía de que a la mayoría se le terminan las vacaciones cuando algunos lo único que queremos es trabajar.
Sabía del pago de patentes y permisos, comienzo del pago de créditos, matrículas y colegiaturas, por eso generalmente cuando soy ciudadana corriente esta es la época en que me viro a vacaciones y lejos, bien lejos; ni el famoso Lollapalooza hace que me quede ya que generalmente me interesan los nombres que salen más en chiquitito y al final (no se enojen).
Sabía de esas patudeces, robos de ideas intelectuales, plagios, copipasteos y verborrea escrita. Repeticiones de una y otra vez de las mismas frases, de las mismas personas, como si se te hubiera quedado pegado el dedo en play & rewind, o como si estuvieras viendo esa revista antigua de comics de la vida política Topaze y la hoja va adelante y atrás pero eso sí sin cambiarla, cuando lees, y oyes en los medios banalidades superfluas y noticias que parecen ser una gaseosa, parecen tener una cierta densidad pero el vacío esta escondido en las burbujas de aire que sólo te descomponen y provocan meteorismo – peor que eso es que hay cabida para aquello – y sientes que las cosas, y ese concepto de realidad se vuelve para ti más absurdo que leer una obra de Harold Pinter o ver un capítulo de la Dimensión Desconocida.
Sabía de todo eso.

Pero no.
Pero esto, esta desfachatez ya la encuentro lo máximo.
Sé que Chile es país de Literatos y poetas. También se que siempre se emulan titulares noticiosos o incluso títulos de canciones y ensayos de obras antiguas – algunas más cumbres que otras – Pero el miércoles pasado el 01, literalmente se me apareció Marzo.

De la liviandad de un dedo de pocos centímetros, del J’acusse de Zolá al Yo Acuso de Sebastián Piñera.
Entre la denuncia de Piñera y la de Emile Zolá más abismante lejanía que las grietas del Cañon del Colorado. Zolá dice que sobre la denuncia lo hace como un medio revolucionario de activar la explosión de la verdad y de la justicia. … “Sólo un sentimiento me mueve, sólo deseo que la luz se haga, y lo imploro en nombre de la humanidad, que ha sufrido tanto y que tiene derecho a ser feliz. Mi ardiente protesta no es más que un grito de mi alma. Que se atrevan a llevarme a los Tribunales y que me juzguen públicamente”

Mientras nuestro ex Presidente sólo recurre al recurso Victimización, mediante la última frase de su carta: “Nada de esto es casualidad. Enfrentamos perfectamente orquestada y con una clara y obvia intencionalidad política, reñida con la verdad, la justicia y la decencia, que sólo puedo calificar como canallesca”.

Al leer el la palabra “canallesca” me acuerdo de la frase de Arturo Alessandri “la canalla dorada”. Se me ocurre decirle en su idioma que siempre flota en el marepoto, ese que no va de mucha profundidad y que se viste de chabacanería: “Calla Tatán Calla, por la boca muere el Pez”

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